publicidad superior
Visto 160 veces

Politica e Irracionalidad

CEPEDA VILLAVICENCIO

Nunca antes, la sociedad venezolana había reclamado con tanta insistencia, sinceridad en el discurso y el ejercicio de la actividad política, como se observa hoy en día. Las manifestaciones de una descomunal crisis que agobia y asfixia la psiquis del ciudadano común, hacen imperante el despeje de los entretelones donde se desarrolla el accionar de esta función pública. El pueblo exige una sana práctica de la política, pide a gritos que los actores que dirigen ese coro, específicamente la elite gobernante, permita que esta, facilite el concilio y no la confrontación, y es precisamente, en la búsqueda del entendimiento de los diversos intereses que se mueven en una sociedad democrática, donde ubicamos el campo de acción de esta antiquísima actividad.

El mecanismo conciliatorio lo activa en el plano concreto, la actuación de un binomio; el ejercicio de la política es posible, si y solo si, esta se circunscribe dentro de los parámetros claramente definidos de un ordenamiento jurídico, que, en este caso, lo expresa con precisión “La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”. Vulnerar esa premisa, argumentando leguleyismos y equivocadas interpretaciones de esa normativa, no hace otra cosa que añadirle ingredientes inflamables, a un proceso de combustión que ya está en marcha, que puede y debe ser detenido, pero para ello debe existir la voluntad política, para que el pueblo se exprese de manera soberana, a través del sufragio universal, secreto y directo.

Lo que se inició con una clara intencionalidad de politizar la sociedad, a través de la ideologización de la política, ha desembocado en una peligrosísima encrucijada, donde parecen obstruirse los caminos para el raciocinio, dejando como única vía de escape, una violencia desatada y una inseguridad sentida, digna de un bestseller de psicoterror. En medio de esta vorágine, un pueblo hambriento, recurre al fenómeno de la psicoadaptacion para poder sobrevivir, utilizando desesperadamente este mecanismo que surge en la psiquis de las personas, para salvaguardarse su existencia en momentos donde corre serios peligros su propia vida. Soportar largas infinitas colas, rogar a dios no ser víctima de la inseguridad, suplicar por una bolsa de comida, purgar la condena de los pésimos servicios públicos, son algunos ejemplos de lo que afirmamos, son entre otras cosas, el pan psicosomático de cada día, donde el inconsciente colectivo de la sociedad opta por no correr riesgos, sino permanecer subordinado. A esto último, apuesta la irracional conducta política de quienes hoy nos gobiernan.

La intolerancia política gubernamental, nos coloca en la obligante necesidad de hurgar los distintos caminos que puedan ayudarnos a explicar, el porqué de un comportamiento tan irracional, en una sociedad “supuestamente tutelada “por un marco jurídico democrático. Tal comportamiento nos invita explorar las veredas de la psico y sociopatia, es decir no solo el campo del individuo, en este caso del o los políticos que actúan afectados por ese síndrome, sino, del potencial daño que esa manera de actuar, puede causar en todo el tejido y cuerpo de la sociedad.

La pregunta que hay que hacerse hoy, es; ¿todo comportamiento tiránico, causado por egos explosivos, belicosos, neuróticos, intolerantes, manipuladores y mesiánicos, puede ser calificado como psicótico? La respuesta hay que buscarla en los campos de la psicología, psiquiatría y sociología. No nos ubicamos en esas exuberantes áreas del conocimiento, pero entendemos la lógica, nos mueve el sentido común, y comprendemos que, en el ejercicio de la política, se debe pertenecer primero a la humanidad y después a un grupo específico de intereses, porque al violar este sagrado precepto, se sientan las bases del caldo de cultivo del fundamentalismo y del radicalismo ideológico, nos deshumanizamos y en consecuencia será más difícil beber el cáliz de la tolerancia y sentir el paladar de la solidaridad.

Tiene que inquietar el siniestro viraje que ha tomado la socioeconomia y la política venezolana, porque la historia, ese sacrosanto libro abierto que narra la evolución humana, está lleno de terribles episodios e inenarrables experiencias, donde precisamente los caos socioeconómicos han sido la albacea para que las sociedades aspiren y se aferren a liderazgos mesiánicos, cuyo corolario lo termina configurando el accionar tiránico de uno o varios psicópatas.

El extremismo de mantenerse aferrado al poder, negándole al pueblo su legítimo derecho a expresarse, puede tener su explicación en dos vertientes psicóticas; por una necesidad neurótica, o por fundamentalismos macerados en radicalismos ideológicos. Pero, en el caso venezolano parece surgir una tercera explicación, que es el resultado del terror que surge en la imaginación de la elite que gobierna y tiraniza, sobre las posibles consecuencias civiles, administrativas y penales, que sobre ellos podría recaer, una vez desalojados del poder.

El pueblo tiene que entender que la lucha que hoy se libra en las calles de Venezuela es de todos, sin exclusión, que la búsqueda del equilibrio, entre un sano ejercicio de la política y una racional interpretación del texto constitucional, es una necesidad vital. Las aspiraciones redentoras de la humanidad se han conquistado en sociedades democráticas civilizadas, modernas y productivas, jamás han sido el resultado solo de la aplicación de políticas expansivas del gasto público. Los populismos sustentados en políticas redistributivas de renta, siempre han fracasado, en ellas se han basado los falsos profetas de la redención, para los que, la existencia permanente de los irredentos, constituirá, la justificación utópica de su irracional desenvolvimiento.


POR: JESUS CEPEDA VILLAVICENCIO

Cepevillajl56@gmail.com

 

Facebook Comments
Comparte...Print this pageShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Buffer this pageShare on LinkedInEmail this to someone

URL: http://www.diarioelnacionalista.com.ve/?p=38801

Comentarios estan cerrados


divisor 2

EN TWITTER

Galería de fotos

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS (C) DIARIO EL NACIONALISTA C.A. 2017 | Rif: J-30174859-0 | DISEÑO Y MANEJO POR: DPTO. CREATIVO. (creativo@diarioelnacionalista.com.ve)